Irene y Pablo hicieron suya y solo suya su boda
Se casaron en la preciosa Finca Torre Juana de Alicante el uno de noviembre en un día espectacular típico Alicantino.
En una sociedad acostumbrada a querer aparentar, copiar el estilo de los demás en lugar de parar a dialogar con tu interior y descubrir que es lo que te gusta a ti, que es lo que te define, ellos dieron una clase magistral de humildad, elegancia y estilo.
Hay personas con un carisma maravilloso, una complicidad y ternura naturales y así es como yo los vi.
Acompañé a Irene en sus preparativos mientras disfrutaba de su querido Turrón (perrito), la maquillaba Crabeautyconcept y la peinaba Rosa Rastroll.
Estuvimos todas tranquilas disfrutando del momento, pero con ese cosquilleo de emoción que suele acompañar en las bodas.
Un maravilloso diseño de Inés Lacasa
Con un diseño único, moderno y elegante de Inés Lacasa, Irene lo acompañó con un precioso choker de Duejoyitas.
Pablo guapísimo, optó por un elegante traje de la marca Alicantina que tanto nos gusta Momos Tailors.
Durante la ceremonia en San Juan pueblo, vivimos muchos momentos divertidos para recordar, desde el descontrol controlado de los pequeños pajes, hasta la historia de cómo se conocieron Irene y Pablo contada por sus amigas y sin filtros así que os podéis imaginar por las fotos.
Me encantan las salidas de la iglesia con lanzamiento de flores, está siendo una tendencia que queda visualmente diferente, las flores dan esa continuidad de personalidad y estilo, además siempre hay alguien que las aprovecha para hacerse un ramo.
Tanto en el cóctel como el inicio de fiesta estuvieron dándolo todo con el grupo Khalifarumba, las bodas con ritmo desde el cóctel siempre son recordadas. Admitámoslo, nos gusta la fiesta, nos gusta bailar, cantar, reírnos de nosotros mismos y reírnos acompañados.
Montoro Catering hizo un menú delicioso, con su sello personal mezclando sabores, texturas y formas. Montoro se caracteriza por el cuidado del producto y vanguardia.
Durante el banquete vivimos momentos muy emotivos, tanto con Maite y Aurora (las mamás), como con amigos y familiares que les dedicaron unas preciosas y sinceras palabras y sorpresas.
Una boda para recordar
A mí me ganan las miradas furtivas de Irene hacia Pablo y me encantan los besos y caricias de Pablo hacia Irene.
La verdad que cuando hicimos la preboda unos meses atrás en Altea y nos conocimos en persona ya les percibí y disfrutamos mucho de la sesión, pero en este momento, el día de la boda, en Finca Torre Juana que te envuelve con su arquitectura tan bella y rodeados de flores y decoración preciosa a cargo de Mamen Blasco y mobiliario de Kava, pues una se emociona aún más viéndolos disfrutar tanto en su día y rodeados de belleza.
Son los gestos los que más hablan de una pareja, es en esos pequeños detalles los que más expresan el lenguaje entre dos personas, es íntimo, y como fotógrafa de bodas haber podido inmortalizarlo ha sido un verdadero regalo.
Conoce Finca Torre Juana